La guerra nace de una corona disputada
Tras Mohács y la muerte de Luis II en 1526, Fernando de Habsburgo y Juan Zápolya reclaman la Corona de Hungría. Solimán apoya a Zápolya y lo restablece en Buda durante la campaña de 1529. El sitio de Viena prolonga esta lucha por la soberanía y las fronteras; reducirlo a un intento abstracto de conquistar toda Europa borra el resultado húngaro que ya se buscaba y se había obtenido.
