Cortar a Melas pese a una salida imprevista
El cruce de los Alpes y la marcha sobre Milán sitúan al ejército francés sobre las comunicaciones austríacas. Melas reúne entonces cerca de Alessandria las fuerzas que puede salvar del cerco. Bonaparte debe vigilar el Po, la carretera de Novi y la llanura del Bormida: dispersa a Lapoype al norte y a Desaix-Boudet al sur. Esta cobertura responde a una incertidumbre real, pero reduce bruscamente la masa disponible cuando Melas elige el ataque frontal.
