Una cresta resiste el tiempo suficiente para que se unan dos ejércitos aliados.
Historia militar
¿Cómo convierten la posición de Wellington y la coordinación con Blücher los éxitos franceses en una derrota general?
Napoleón quiere derrotar por separado al ejército angloaliado de Wellington y a los prusianos de Blücher antes de que puedan apoyarse. Tras Ligny y Quatre Bras, ataca la posición de Wellington en la cresta de Mont-Saint-Jean. Los franceses obtienen éxitos locales, pero los contraataques aliados y la llegada progresiva de los prusianos convierten cada hora ganada en un problema operativo.
Derrotar a los ejércitos por separado
Napoleón cruza el Sambre el 15 de junio para impedir que Wellington y Blücher combinen sus fuerzas. Ligny derrota a los prusianos el 16 de junio, pero no los destruye; Quatre Bras permite a Wellington mantener el contacto.
Una posición hecha para esperar
Wellington sitúa la mayor parte de su ejército detrás de la cresta de Mont-Saint-Jean. Hougoumont, La Haye Sainte y Papelotte cubren las aproximaciones y proporcionan puntos de apoyo a las alas.
El tiempo se convierte en adversario
La lluvia retrasa el comienzo del ataque francés. Esta demora permite a los prusianos, reorganizados tras Ligny, marchar hacia Waterloo y convertir una batalla franco-británica en un combate en dos frentes.
Un ejército aliado heterogéneo
La fuerza de Wellington reúne a británicos, neerlandeses, alemanes y otros contingentes. Su cohesión no procede de una uniformidad perfecta, sino de una posición defensiva, reservas y un mando capaz de resistir hasta recibir el apoyo prusiano.