Un plan naval sometido a restricciones
Las operaciones preliminares estadounidenses en los accesos a Leyte permiten al mando japonés confirmar el objetivo y activar Shō-Gō n.º 1 el 18 de octubre, dos días antes de los desembarcos principales del día 20. La monografía japonesa traducida describe una batalla decisiva en Filipinas, pero también una aviación y unos preparativos incompletos: el plan debe hacer converger fuerzas procedentes del sur, el centro y el norte cuando las comunicaciones y el apoyo aéreo ya son frágiles.
